Vizcondes de Palazuelos

De Enciclopedia de Guadalajara
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Artículo de Pedro José Pradillo y Esteban, bajo licencia CC By-sa petit.png

Entre la dilatada nómina de miembros de órdenes militares o poseedores de títulos nobiliarios que fundaron su mayorazgo o residieron en la ciudad de Guadalajara durante el Antiguo Régimen, podemos citar a los Hierro y Herrera, vizcondes de Palazuelos desde 1693.

Durante décadas, los miembros varones de esta familia tuvieron una especial relevancia en el Ayuntamiento de la ciudad, donde entre otros servicios, ocuparon el cargo de regidor en propiedad.

Señores de Villahermosa

Según narra Alonso Núñez de Castro en su Historia Eclesiástica y Seglar…, los Hierro procedían de Balmaceda, en las encartaciones de Vizcaya; siendo don Juan Hierro, canónigo de Segovia, el que fundara el mayorazgo en Guadalajara, concretamente en la villa de Villahermosa de Alovera por compra realizada al duque del Infantado.

El primer poseedor del mayorazgo fue el hermano del deán, Antonio del Hierro, a quien sucedió su hijo Pedro del Hierro. Fue este don Pedro, caballero de Santiago por merced de Carlos I desde 1537, y comendador de Montiel. Asimismo fue, junto con su esposa doña María de Herrera, el responsable del traslado del domicilio del mayorazgo de la cercana Alovera a la ciudad de Guadalajara.

A don Pedro sucedió en el mayorazgo su hijo Juan del Hierro y Herrera; y, sucesivamente: Pedro del Hierro, Álvaro del Hierro, y Diego del Hierro y Herrera, quien vivía en el momento en que Núñez de Castro escribía su crónica. Este don Diego, también caballero de Santiago y del Consejo de la Real Hacienda, ocupó el oficio de alférez mayor de Guadalajara entre 1696 y 1706; aunque, para entonces, ya era vecino de Madrid.

Vizcondes de Palazuelos

Fue don Diego el primer vizconde de Palazuelos desde 1693 por disposición de Carlos II. Sus sucesores en el título mantuvieron también su presencia e influencia en el Concejo de Guadalajara; por ejemplo, Antonio del Hierro y Herrera ocupará el de alcalde de puertas en 1722 y el de la Hermandad del Estado Noble en 1756. También Álvaro del Hierro y Herrera será alcalde de puertas en 1728.

Para entonces, los vizcondes de Palazuelos alternaban su domicilio habitual entre Guadalajara, Toledo y Madrid, en atención a los cargos que desempeñaban en la administración de corona.

Según los datos recogidos en el Catastro de Ensenada (1752), la casa del mayorazgo de Palazuelos se situaba en la plaza de San Esteban de Guadalajara, siendo su titular don José del Hierro y Herrera, vecino de Toledo:

Una casa en la Plazuela de San Estevan, linda con ella por aire serrano, por zierzo, con casa del combento de religiosos Dominicos de Peñafiel, que antes pertenecieron a la Real Hacienda; por solano con casas del Mayorazgo de los Vastidas, que goza Dn. Fernando Veladiez; y por abriego con la callexuela que desde la dicha plazuela de San Estevan sigue a la de los Vastidas. Se compone de portal, patio, pozo, quadra, corral, bodega y cozedero con diferentes tenaxas, y cochera, y vibienda alta y vaxa, y la habita Dn. Mathias López Bravo, Administrador de Rentas Provinciales en esta Ciudad, en precio de quinientos reales al año.
Una casa en la Plazuela de San Estevan, linda con ella por aire serrano, por zierzo, con casa del combento de religiosos Dominicos de Peñafiel, que antes pertenecieron a la Real Hacienda; por solano con casas del Mayorazgo de los Vastidas, que goza Dn. Fernando Veladiez; y por abriego con la callexuela que desde la dicha plazuela de San Estevan sigue a la de los Vastidas. Se compone de portal, patio, pozo, quadra, corral, bodega y cozedero con diferentes tenaxas, y cochera, y vibienda alta y vaxa, y la habita Dn. Mathias López Bravo, Administrador de Rentas Provinciales en esta Ciudad, en precio de quinientos reales al año.

Entre los propietarios incluidos en las declaraciones de 1752, aparece don Álvaro del Hierro y Herrera, vecino de Madrid y del Consejo de Castilla, que tan sólo tenía en el término de Guadalajara una pequeña propiedad sin aprovechamiento alguno.

Después, los vizcondes fijarán su residencia en Valladolid. Aquí destacó Antonio del Hierro y Rojas, también señor de la villa de Villamiel y maestrante de Ronda, quien a finales del siglo XVIII ocupará varios cargos en la Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción de esa ciudad.

A mediados del siglo XIX ostentaba el título doña María Ventura del Hierro y Herrera, madre del erudito e historiador Vizconde de Palazuelos: Jerónimo López de Ayala Álvarez de Toledo y del Hierro, conde de Cedillo y barón de Hermoro (Toledo 1862-Madrid 1934).

Precisamente el padre de don Jerónimo, don Luis Antonio López de Ayala y Dusmet, XI conde de Cedillo, promovió en 1887 la reforma del palacio del vizconde de Palazuelos en Guadalajara bajo la dirección del arquitecto Vicente García Ron.

Bibliografía

  • Núñez de Castro, Alonso (1653). Historia eclesiástica y seglar de la muy moble y muy leal ciudad de Guadalaxara. 2ª ed. Guadalajara : Aache, 2003.
  • Salgado Olmeda, Félix. Elite urbana y gobierno de Guadalajara a mediados del siglo XVIII. Guadalajara : Patronato Municipal de Cultura, 1998