Tercera Guerra Carlista

De Enciclopedia de Guadalajara
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Artículo de Juan Pablo Calero Delso, bajo licencia CC By-sa petit.png

La Tercera Guerra Carlista dio comienzo en abril de 1872, pero desde la Revolución de Septiembre de 1868, que arrebató la corona a Isabel II, los carlistas se agitaban para sentar a su pretendiente, Carlos VII, en el trono de Madrid.

Primeras acciones

El coronel Andrés Madrazo, autor del manifisesto carlista que se reseña en esta página, A los habitantes de la Comandancia General de Guadalajara, 20 de febrero de 1873.
Ángel Casimiro Villalain, comandante de las tropas carlistas en Cuenca y Guadalajara.

Ya en julio de 1869 se descubrió una conspiración carlista en el Regimiento de Caballería acantonado en la ciudad de Guadalajara y al mes siguiente Victoriano Puertas alzó en armas una partida en Mondéjar que fue rápidamente desarticulada.

Junto a estos preparativos militares, los carlistas se ocupaban de poner en pie una estructura partidista renovada. Desde un primer momento se esforzaron en organizar una red social afín a su ideario, y así en noviembre de 1868 fundaron la Asociación de Católicos, la Asociación Católica de Señoras y la Juventud Católica, cuyo primer presidente nacional fue Juan Catalina García López, tan estrechamente vinculado a Guadalajara. En 1871 la Juventud Católica publicó en la capital arriacense El Católico Alcarreño, que si bien se subtitulaba "'Organo de la juventud católica" debe ser incluido entre la prensa carlista de la época.

Más adelante, se dotaron de una organización política propia que, para desarrollar libremente su actividad pública, adoptó el nombre de Junta Católico-Monárquica; en la ciudad de Guadalajara la dirigían Manuel María Vallés Carrillo y Baltasar Ponciano Zabía, que formaron el núcleo dirigente del carlismo provincial junto a Antonio Luis Vaz, cabo 1º de la Guardia Civil destinado en Tendilla, que era el máximo responsable de la conspiración militar en la provincia alcarreña.

La Tercera Guerra

Al comenzar la primavera de 1872 nuevos indicios advertían de un próximo levantamiento carlista; en esos días José González Hernández, telegrafista destinado en la capital alcarreña, fue procesado por difundir noticias falsas y alarmantes, que muy pronto se hicieron realidad con la aparición de partidas carlistas en Negredo, Campillo de Dueñas, Milmarcos, Algar de Mesa, Torremocha del Pinar, Alcolea del Pinar... En 1873 al gobierno no le quedó más remedio que nombrar un fiscal militar especial que entendiese de la causa relativa a la conspiración y rebelión carlista en Guadalajara, cargo que recayó en Juan Sánchez Muriel, alférez de Infantería del Batallón de Voluntarios Francos de la República de Guadalajara.

Pero, como ya sucedió en la Primera Guerra, los carlistas de Guadalajara se limitaron a sublevar sucesivas partidas guerrilleras dirigidas por algún cabecilla local que eran, una a una, batidas y dispersadas por los soldados gubernamentales. Los restos dispersos de las unidades derrotadas se unían a los nuevos grupos alzados en armas, que eran rápidamente desarticulados. Ni siquiera el nombramiento de Ángel Casimiro Villalaín como comandante militar carlista de Cuenca y Guadalajara hizo posible una acción militar más eficaz; sólo las incursiones desde las provincias vecinas de grupos más numerosos y mejor organizados, entre los que destacaban las unidades de Marco de Bello, permitieron ocupar temporalmente algunas localidades como Molina de Aragón.

Pero la capital provincial siempre estuvo a salvo de la acción de las partidas carlistas que, en esta ocasión, ni siquiera se acercaron a las puertas de la ciudad y que de nuevo fue destino para el destierro de un puñado de familias sorianas y riojanas de conocida simpatía por el Carlismo; la Tercera Guerra tuvo en Guadalajara un carácter eminentemente rural.

El 28 de febrero de 1876 un número extraordinario del Boletín Oficial de la Provincia daba cuenta del fin del conflicto.

Referencias

  • Calero Delso, Juan Pablo (2002). “Los curas trabucaires : Iglesia y carlismo en Guadalajara (1868-1876)”. Actas del IV Congreso de Investigación en Archivos de Castilla-La Mancha. Guadalajara: Anabad Castilla-La Mancha, etc., 2002, vol. 1, p. 359-377.
  • Extramiana, José (1979). Historia de las Guerras Carlistas. San Sebastián : L. Haranburu.
  • Ferrer, Melchor (1960). Historia del Tradicionalismo español. Sevilla : Editorial Católica Española.
  • Garmendía, Vicente (1976). La Segunda Guerra Carlista (1872-1876). Madrid : Siglo XXI.

Enlaces

Manifiesto carlista de Guadalajara: [[1]]