Real Fábrica de Paños: 1822
| Artículo de Enrique Alejandre Torija, bajo licencia CC |
Antecedentes sobre la Fábrica
En 1719 diversos factores se concatenaron ( agua abundante, cercanía a Madrid, fidelidad a la causa borbónica en la guerra de Sucesión...) para que el rey Felipe V decidiera que fuera aquí el lugar elegido para instalar una Real Fábrica de Paños. Y durante un siglo la prosperidad cundió en Guadalajara, donde al decir de los viajeros que la visitaban: "...gracias a una fabrica de paños los habitantes de Guadalajara tienen buenos trajes, buenos zapatos, buen aspecto y un aire de satisfacción" [1]. En el mismo sentido se pronunciaba el Ayuntamiento de Guadalajara en 1757:
Los artífices principales de tal prosperidad habían sido los fabricantes de paños. La fábrica llegó a albergar entre sus muros a 1.500 empleados en 1784 y a 4.800 en 1791 [3]. La red de hilanderas, distribuidas por las provincias de Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Madrid, Soria y Toledo, cuyo cometido era la elaboración continúa de hilo para que este nunca faltara en la fábrica, alcanzó a 18.394 mujeres y niñas, distribuidos en 168 "escuelas de hilar", lo que dicho sin rodeos era un caso claro de explotación infantil.
Esta empresa estatal alcanzó su punto álgido a mediados del siglo XVIII para empezar a decaer en la última década del mismo. La Guerra de la Independencia fue el golpe de gracia para una iniciativa que nunca fue rentable, cuyo mantenimiento había dependido del erario público. Tras el desastre que supuso la contienda, ahondando la anterior bancarrota del Estado, su cierre fue cosa de pocos años.
El cierre de la Fábrica
Reanudada la producción de la fabrica de Guadalajara al finalizar la guerra -que no se interrumpió totalmente durante la misma- los males tradicionales de la factoría reaparecieron. Un informe del Ayuntamiento de Guadalajara enviado al rey Fernando VII en mayo de 1820 exponía los abusos, el despilfarro y la mala gestión de los sucesivos directores. Con el propósito de mantener una apariencia de prosperidad se habían admitido mas empleados de los necesarios en la empresa, siendo el resultado el retraso en los pagos por quince días, con el consiguiente prejuicio para las familias. La situación acumulaba todos los componentes para producir una revuelta, lo que no llego a ocurrir, aunque "al fin se dejo conocer su descontento y faltaron al respeto al director , que no supo comportarse con ellos en unas circunstancias en que se les hacia experimentar el rigor de justicia y la angustia" [5].
Ante el empeoramiento de la situación la tensión aumentaba entre los trabajadores:
Uno de los jalones de la revolución liberal en el Estado Español fue el levantamiento del coronel Riego, quien en 1820 capitaneó un levantamiento en Cabezas de San Juan(Sevilla), empleando las tropas destinadas a reprimir las sublevación de las colonias españolas de América. Fernando VII se vio obligado a jurar la Constitución de Cádiz y, como en 1810, en España se implantó un sistema liberal. Los obreros de la fábrica de Guadalajara participaban del descontento social al que había dado lugar la delicada situación económica (una de las causas del alzamiento) y que proseguía en el nuevo marco político:
En el año 1822 la fábrica cerraría sus puertas y con ello se inauguraba una dura época para la clase trabajadora de Guadalajara y un decaimiento de la ciudad, mitigado con la instalación de la Academia de Ingenieros en 1833 y la fábrica de automóviles, camiones y aeroplanos “La Hispano” en 1919. Habría de transcurrir mas de un siglo y medio para que de nuevo la industria resurgiera con fuerza en Guadalajara. Mientras, el contenido de esta carta de los trabajadores de la extinta real Fábrica de Paños dirigida al Ayuntamiento de la ciudad, exponiendo su precaria situación y la de sus familias a causa del paro sobrevenido a su cierre, fechada el 26 de julio de 1825, es una buena muestra de la triste condición a que quedó sometida la clase trabajadora de Guadalajara [6]:
Notas
[1] García Mercadal, J. (1999). Viajes de extranjeros por España y Portugal. Tomo V, Salamanca : Junta de Castilla y León. Conserjería de Educación y Cultura. 1999, p. 804. (José Mª Jerónimo Fleuriot, marqués de Langle [1717-1804]).
[2] Larruga. E. Memorias políticas y económicas.... Madrid : Imprenta de Benito Cano, 1787-1800, tomo XVI, p. 55.
[3] Ibidem, tomo XIV, p. 382.
[4] López Barahona, Victoria: Pobreza, trabajo y control social: las hilanderas de las Reales Fábricas de Guadalajara (1780-1800). Disponible en: http://www.maytediez-blogia.com
[5] Archivo Municipal de Guadalajara (AMGU) 141579. Acta sesiones del Ayuntamiento de 12 de abril de 1820: "Representación sobre fabricas".
[6] AMGU 403714. Expediente: Petición de los trabajadores de la Real Fábrica de Paños: restitución del puesto de trabajo: el Ayuntamiento pide al Rey que <<les proporcione su antiguo trabajo>>. 1825-07-26-1825.