Pozos de la nieve

De Enciclopedia de Guadalajara
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Artículo de Manuel Rubio Fuentes, bajo licencia CC By-sa petit.png

Hasta el siglo XIX, la nieve, además de su gran importancia para los campos y manantiales, era imprescindible en verano para la conservación de alimentos y la preparación de bebidas refrescantes de una gran importancia social, que se consumían en grandes cantidades en la celebración de las múltiples festividades que llenaban el calendario de Guadalajara.

Para disponer de nieve en verano había que recogerla en invierno y almacenarla. Con esta finalidad, Guadalajara contaba con un depósito especial, el "pozo de la nieve" o nevero y de una persona encargada de este servicio, el "obligado" o contratista. Hasta la aparición de las fábricas de hielo los pozos de la nieve, hoy casi olvidados, formaron parte de la vida cotidiana de la ciudad.


Pozos de la nieve

Cuentas del pozo de la nieve de 1753 (Archivo Municipal de Guadalajara).

La ciudad disponía desde tiempo inmemorial de un pozo de la nieve situado en el noroeste, hacia el río, en el paraje denominado Eras del Osario o Castil de Judíos, que limitaba al Este con la ermita del Humilladero, al Norte con el camino del Puente, al Oeste con el camino que va desde el Puente al Soto y al Sur con las algabas de San Antonio.

Cuando se construyó este pozo se hizo en un lugar idóneo para el servicio de la ciudad, pero con el paso del tiempo la población se fue desplazando hacia el sur y se consideró la necesidad de construir un nuevo pozo mas cercano a los centros de consumo, algo que ocurrió en 1627.

En 1626 se hizo con el contrato del suministro nieve, Bernardo Martínez, maestro de obras y fontanero, para seis años y por 20 ducados de renta anual. En junio de 1626 este obligado presentó al Concejo un pliego de condiciones para la construcción de un nuevo pozo, que resumimos a continuación:

- Se haría en el hueco de la torre, en lo descubierto de ella, en la Puerta del Mercado, pegado a tres paredes de la muralla. Tendría 30 pies de profundo, 25 ó 26 debajo de la tierra y el resto de brocal o rodete, y una anchura de 18 ó 19 pies.

- Estaría empedrado de arriba abajo, con una mina o canal por debajo, con buena corriente, para desaguar hacia la calle del Buen Vecino. La cubierta sería de teja, tabla y madera fuerte.

- Un torno ordinario serviría para subir y bajar del pozo. El hueco de la torre se emplearía para guardar los pertrechos y heramientas de trabajo.

La obra fue aprobada por el Ayuntamiento el 31 de julio de 1626 y las escrituras se firmaron el uno de agosto por los regidores comisarios Don Bernardino de Quevedo y Don Luís de Guzmán. El pozo debía quedar terminado para la nueva campaña que empezaba con al año siguiente.

A partir de 1626, se utilizará de forma preferente el pozo de la puerta del Mercado, aunque los contratistas también se obligaban a mantenr en buen uso el del Osario, listo para cualquier situación de emergencia.

Los datos que hemos averiguado sobre la capacidad de los pozos son escasos. En 1753, el de la Puerta de Mercado se llenó con 5.625 cargas de nieve que se transformaron en 3.660 arrobas de hielo vendidas.

El pozo de la Puerta Mercado desapareció en 1848, cuando arruinado y sin uso fue vendido por el Ayuntamiento a Juan García "El Cofrero", que lo demolió para edificar una casa sobre su solar. Sabemos que en algún momento del XIX se construyó otro pozo, junto al camino de "La Guarrina", más o menos al comienzo de la calle actual de Luis Ibarra Landete.

Almacenamiento de la nieve

Esquema de un nevero o pozo de la nieve

Nombrado el obligado, comenzaban los preparativos para el almacenamiento de la nieve. El pozo se limpiaba, se arreglaban los posibles desperfectos (piso, paredes, tejado, torno y puerta), se mantenía el desagüe en perfecto estado, se preparaba una buena cantidad de paja y ¡a esperar que nevase!

En cuanto caía la nieve, había que apresurarse a recoger la mayor cantidad posible, aún limpia, y transportarla con caballerías en grandes esteras de esparto hasta el pozo. A la vez, se construían balsas de agua que se helaba con los fríos del invierno.

La nieve que recogían se depositaba en el pozo donde se distribuía uniformemente por capas, que se prensaban ayudando a su compactación con el hielo procedente de las balsas de agua. Estas capas se hacían de un grosor que permitiese manejar el hielo con la menor pérdida posible. Cada capa de nieve se cubría con otra de paja, alternando así hasta que el pozo estaba completo o no había más nieve para almacenar.

La paja cumplía una doble misión. Por una parte, separaba las capas de hielo facilitando su extracción, para trabajarlas una por una sin dañar las inmediatamente inferiores; por otra, servía como aislante, protegiendo las capas inferiores de la acción del calor y evitando su deshielo.

La nieve que llenaba el pozo del Osario, procedía de la otra parte del río, mientras que la del pozo de la Puerta Mercado venía del Este-Sureste, principalmente de la zona de Torija donde, por su mayor altura, la nieve era siempre mas abundante. Cuando esta no cubría las necesidades se llegaba a buscar en los puertos del Sistema Central.

Venta y distribución

A partir del mes de abril o mayo, el Concejo daba la orden de venta del hielo acumulado en los pozos de nueve, normalmente a 3 o 4 maravedía por libra de hielo. Aunque la variación en el precio era mínima, si la nieve había sido escasa (algo que ocurría con relativa frecuencia) los precios podían aumentar en 1 o 2 maravedía. El obligado no podía aumentar los precios si antes no lo había aprobado el Concejo en sesión ordinaria para lo cual aquél había de presentar un memorial en el que justificase la necesidad de la subida. La venta la efectuaba el obligado en el mismo pozo a los particulares en pequeñas cantidades y se encargaba de su distribución cuando estas eran mayores

Referencias

Rubio Fuentes, Manuel (1992): "Los pozos de la nieve en la ciudad de Guadalajara". Wad-al-hayara nº 19, p. 241-251.

Archivo Municipal de Guadalajara

  • Ayuntamiento de Guadalajara. Actas de sesiones del Ayuntamiento : 1626, 1847 y 1848.
  • AMGU 133067. Ayuntamiento de Guadalajara. Expediente: Pleito de Bernardo Martínez, fontanero, con Melchor Magro sobre el arrendamiento del pozo de la nieve de la Puerta del Mercado, en la muralla. 1626-08-01 / 1635.
  • AMGU 137834. Ayuntamiento de Guadalajara. Expediente: Construcción de alcantarilla en la calle Mina, partiendo desde la hondonada de Santo Domingo hasta la que existe en la travesía de la Concordia. 1887-01-08 - 1888.

Archivo Histórico Provincial de Guadalajara

  • Protocolos notariales de Pedro Fernández: 1626.