Peso de la Harina

De Enciclopedia de Guadalajara
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Artículo de Ángel Mejía Asensio, bajo licencia CC By-sa petit.png

El Peso o Casa de la Harina fue un servicio municipal que, desde fines de la Edad Media y durante parte de la Edad Moderna, se encargaba de pesar el trigo que la gente quería llevar a los molinos y la harina que volvía de estos, cuyos costadales sellaba un empleado, llamdo "fiel del peso", para garantizar que no había habido fraude durante la molienda.

A veces se ha confundido la Casa o Peso de la Harina con el Pósito o granero público, fundado bastante después, en 1547, que tenía una finalidad distinta. También se ha creido que el Peso siempre estuvo instalado en una de las puertas del Alcázar, dado que allí lo ubican Franciso de Torres y Núñez de Castro, historiadores de la ciudad que escribieron en el siglo XVII. Sin embargo, se estableció primero en la Puerta de la Feria o Puerta de Alvar Fáñez, como explica este artículo.

En la Puerta de la Feria

El Peso de la Harina fue fundado por el Concejo de Guadalajara en 1498, con licencia de los Reyes Católicos, para establecerlo:

[...] en el logar más conveniente que los vecinos paresçiere podades faser la dicha casa de farina a costa de los propios y rentas desta dicha çibdad e asy hecha la dicha casa pongáis en ella un peso en que se pese el trigo que se llevase a los molinos e la farina que se traxere dellos e después de fecho lo susodicho fagais las ordenanzas [...]

El Concejo acordó que el lugar más apropiado para situar el Peso de la harina era la Puerta de la Feria. Encargó este trabajo a Pedro de Piedrahita, alarife (maestro de obras) de Hita, que comenzó la construcción en septiembre de 1498. Dice el contrato:

[...] se obligó Piedrafita, vecino de Fita de fazer todo el çimiento que fuere menester para la casa del peso de la farina a la Puerta de la Feria, de por de fuera, arrimada al muro por tapias reales de dos pies en largo e çinco en alto e dos e medio en grueso por CCCCL maravedíes cada tapia a toda costa de cal y canto de manpuesto de dos fazes e que abra los çimientos fasta lo firme e suba una tapia ençima del suelo de oy en XC días, so pena del doblo [...]

El presupuesto de la obra fue de 40.000 mrs, tomados de los bienes propios de la ciudad.

Torre del Peso

Sabemos que en algún momento, entre la fecha de su fundación y 1554, al menos, el Peso de la Harina se trasladó desde la Puerta de la Feria a una de las puertas del Alcázar, que en adelante se llamó por este motivo "Torre del Peso". Esta puerta del Alcázar es la mism que había mandado construir Enrique IV en el siglo XV.

Según avanzaba el siglo XVII el edificio del Peso entró en un grave proceso de deterioro, que el Concejo no pudo solucionar, inmerso como estaba en una grave crisis económica, fruto de los numerosos censos en los que había comprometido su hacienda desde finales del siglo XVI. Además, desde mediados del siglo XVII la Torre comenzó a emplearse en otros usos, como como almacén, donde llegaron a guardarse los gigantes y cabezudos de las fiestas.

El Catastro de la Ensenada, en 1752, describe el edificio del Peso de esta forma:

“Una casa en la poblazión de esta ciudad que llaman la del Peso de Arina, que está en la plazuela de la Fábrica, y se compone su vibienda: alta, baja y corral, y linda, por ábrego, la calle Real que rige al puente, y muro; por solano, la dicha plazuela; por serrano con dicho muro; por cierzo, la Ronda y corrales de la casa de don Juan Antonio Garay, y tiene de frente treinta y nueve pies; fondo, veynte y siete; cuadrado, mill y cinquenta y tres, y el corral mill trescientos y doze pies. Estimó el alarife su renta en veynte ducados”.

En 1764, la Casa de la Harina estaba en muy mal estado y amenazaba ruina. Se acordó que los maestros alarifes que elaborasen un presupuesto de reparación, pero desconocemos si llegó a llevarse a cabo esta obra.

En 1779, Diego García, maestro de obras de las Reales Fábricas de Paños, que se habían instalado en el viejo Alcázar advirtió al Ayuntamiento que la casa que la confina, llamada de la Arina, perteneciente a los propios de V.I., se alla su fachada principal, que es de tapias de tierra, mui deborada y desplomada, expuesta a ruina.

En el siglo XIX, una escritura de 1850, informa que la Casa de la Harina se había convirtido en vivienda del guarda del jardín del Cuerpo de Ingenieros del Ejército:

Referencias

  • Mejía Asensio, Ángel: "Apuntes para una mejor comprensión de la evolución urbana de la ciudad de Guadalajara en los inicios de la Edad Moderna (1492-1531)". Actas Encuentro Historiadores del Henares, en prensa.