Parque de la Concordia

De Enciclopedia de Guadalajara
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Artículo de Juan José Fernández, bajo licencia CC By-sa petit.png

El Parque de La Concordia, un nombre muy sugerente, cuyo significado merece la pena pararse a pensar, podríamos decir que es el Parque de Guadalajara con mayúsculas. Un auténtico testigo de los 150 últimos años de historia de la ciudad. Un lugar de obligada visita y al que, verdaderamente, es necesario proteger y valorar en su justa medida. Sirva este artículo para hacer un recorrido por su historia, para comprender, entre otras cosas, el por qué de su existencia, el por qué de su denominación y el por qué de su necesaria valoración y protección.

Creación del Parque

El Parque de la Concordia en 2010.
El Parque de la Concordia hacia 1910.
Las eras de pan trillar llamadas «Eras Grandes», en el camino de San Roque, antes de la construcción del Parque, según el plano de Coello, publicado en 1860 pero con datos de 1850.

En el siglo XIX y especialmente al comienzo de la segunda mitad, se comenzaron a diseñar y construir parques y jardines por muchas de las ciudades de la geografía española. Estaban orientados para el uso y el disfrute de la gente.

Anteriormente los jardines eran de dominio privado, bien sea propiedad de la Corona (el Buen Retiro en Madrid, Jardines de Aranjuez, Jardines de la Granja,...) bien de la nobleza o de algún burgués enriquecido. ¿Cuál fue la causa de la aparición de parques y jardines públicos? Los ayuntamientos españoles sabían que las grandes ciudades europeas, especialmente a partir de la Revolución Francesa (1792) tenían parques públicos. Es interesante observar que esos parques habían aparecido al mismo tiempo que las leyes convertían a las personas de súbditos en ciudadanos.

Esta fue la génesis del primer parque o paseo público de Guadalajara [1]:

El 4 de febrero de 1854, siendo alcalde de Guadalajara D. Francisco Corrido, el Ayuntamiento, a propuesta de la Comisión municipal encargada de promover determinadas mejorar urbanas [2], aprueba el proyecto:

...se declara urgentísimo el establecimiento de un gran paseo en las Heras [sic] grandes de la Carrera, en los términos que la misma propone...

El proyecto tenía además un dimensión social que se indica expresamente en el acuerdo municipal, como un argumento más a favor de las obras:

...siendo además muy atendible la necesidad apremiante de dar ocupación a muchos jornaleros que en la actualidad carecen de los medios precisos para su alimento y el de sus familias, tanto más sensible teniendo presente la carestía del pan y otros artículos de subsistencia que hoy se experimenta... hasta invertir la cantidad de treinta mil reales...

El proyecto fue autorizado el 5 de febrero de 1854 por el gobernador de la provincia, D. José María Jaúdenes. El 6 de febrero se encarga la dirección del mismo al «Caballero Profesor de Ingenieros que ha levantado el plano». Este era D. Ángel Rodríguez Arroquía, que firmaba el plano y la memoria que figuran en el expediente de referencia, firmados el 25 de enero y el 1 de marzo de 1854, respectivamente.

En mayo de 1854 las obras estaban ya muy avanzadas. Sin embargo, el director de los trabajos Rodríguez Arroquía pidió entonces un aumento de trece mil quinientos reales para que el paseo pudiera inaugurarse y abrirse al público el 13 de junio, como finalmente se hizo. El acta de inauguración ha sido transcrita en un folleto publicado por el Ayuntamiento de Guadalajara en el 2004, Una historia de 150 años: Paseo de la Concordia.

En cuanto al nombre de “Paseo de la Concordia”, parece que fue iniciativa del gobernador y presidente de la Diputación D. José María Jáudenes, «en testimonio de la que felizmente reina en esta muy noble y muy leal ciudad.».

El nombre de «La Concordia» fue más la expresión de un deseo que una realidad. Unos días después de la inauguración, el 30 de junio, se produjo la llamada “Vicalvarada”, golpe militar que marcó el fin del decenio conservador y el comienzo del Bienio Progresista en España.

El Parque estaba formado «por un paseo central y dos bandas de jardines y rodeado todo por las calles del perímetro», según puede comprobarse en los planos adjuntos, que muestran la evolución del trazado. La Concordia fue desde entonces el lugar de esparcimiento y eventos de todo tipo: fiestas religiosas, deportivas, institucionales, así como festejos populares como verbenas.

Denominaciones históricas

  • 1854. Desde su inauguración se llamó Paseo de La Concordia.
  • 1937. Durante 2 años, en plena Guerra Civil, se llamó Paseo de La Unión Soviética.
  • 1939. El bando que ganó la Guerra Civil cambió de nuevo el nombre por el de Paseo de Calvo Sotelo, que se mantuvo durante 42 años.
  • 1981. Vuelve a adoptarse el nombre de Parque de La Concordia.

Obras posteriores a la creación del Parque

Pilar de entrada al Parque (Fotografía de Guillermo Fernández Weigand).
Vista de la fuente y el Kiosco de la Música (Fotografía de Jesús Ropero).
Terraza (Fotografía de Jesús Ropero).

En 1859 se precisa una reconstrucción de todo el conjunto, dado el pésimo estado de conservación en que se encontraba. El 3 de marzo se aprobó, además la realización de dos surtidores que se ubicaron en los extremos del salón central y también un nuevo depósito de aguas, que por circunstancias climatológicas quedó inservible, siendo aprobado otro de nueva construcción en sesión del 1 de abril de 1860.

En la sesión del 27 de junio de 1864 se acuerda la construcción de un tablado de madera como si fuera un escenario para celebrar los conciertos de la Academia de Música de la Banda de Ingenieros y también para otro tipo de fiestas y verbenas que en el Paseo se celebraban como las fiestas de San Pedro y de San Juan.

El depósito de aguas para riego se ubicaba donde actualmente se encuentra la pista de bolos y el aparcamiento del Asilo. En 1912 se procede al traslado de ese estanque y la fuente a él asociada a la calle del Amparo con el fin de dar un mejor servicio a la vecindad.

En 1913 el consistorio aborda la sustitución del talud de tierra que presentaba el Parque en todo el flanco de la Carrera, levantando un muro con sillares de piedra tallada, rematada por una barandilla de hierro forjado. De esta forma se consigue un magnífico mirador sobre la Carrera y a la vez se elimina la fuerte inclinación que existía hacia la puerta de Bejanque que, cuando llovía, causaba el arrastre de piedras y tierra hacia esa zona.

En cuanto al kiosco de la música, estaba entre los proyectos del Ayuntamiento desde el 9 de diciembre de 1908, fecha en se planteó un proyecto, cuyo coste sería entre cinco o seis mil pesetas, que se desechó por caro y por falta de presupuesto. Ya durante el año 1914 se encarga finalmente a D. Francisco Checa, arquitecto municipal. Sin embargo, el 21 de mayo de 1915, D. Ramón García, director de la banda provincial presentó un escrito para la inmediata construcción del kiosco.

En 1919 se produjo un cambio en el trazado del parque, que también afectó al mencionado kiosco, y en 1920 debido al mal estado en que este había quedado, se tuvo que construir uno nuevo.

Las atracciones y puestos de feria de otoño se repartían entre la Plaza Mayor, la Plaza de Santo Domingo y el Paseo de La Concordia y esto aconteció hasta que las atracciones pasaron al Recinto Ferial en el año 1978.

La más importante transformación del Parque se realizó en 1941 con la apertura de un paso diagonal que enlaza la entrada de la Plaza de Santo Domingo con la calle de San Roque. El proyecto fue firmado por el arquitecto municipal D. Antonio Batllé y Punyed y respondía a la necesidad de los mandos de la Academia de Infantería que necesitaban el paso franco para el desfile de los caballeros alumnos. Esto ocurrió siendo alcalde D. Enrique Fluiters Aguado.

En 1954 se erigieron las dos pilastras de entrada, rematadas por unas farolas isabelinas que presentan un cierto estilo clasicista. Monumentalizaban la entrada diagonal desde la plaza de Santo Domingo. La obra, de nuevo, fue firmada por el arquitecto municipal Batllé. Hacía 100 años que se había inaugurado el Paseo de La Concordia. Era entonces alcalde de Guadalajara D. Pedro Sanz vázquez.

En 1978, a iniciativa de D. Francisco Borobia, se afrontó un nuevo programa de reformas. La distribución geométrica y ordenada de los parterres fue sustituída por otra de formas redondedas y de diseño orgánico, tanto en planta como en altura, rompiéndose la unidad visual con la profusión de pequeñas lomas cubiertas de césped.

En 1982 se incorporaron dos macizos con arbolado en el paseo central, desvirtuando ya por completo el concepto de «salón» en el que se basaba el diseño de 1854. Fue también el momento de la instalación de una fuente luminosa en la intersección del Paseo con el paso diagonal. Se colocaron placas identificativas de su epecie en los árboles del parque. El alcalde, en aquel momento, era D. Francisco Javier Irizar Ortega.

Arbolado

La variedad de árboles del Parque de la Concordia es importante, habiendose logrado un correcto equilibrio entre las coníferas y otros árboles de hoja perenne y los árboles de hoja caduca. Conviene recordar que es importante no excederse en la utilización de uno u otro tipo para favorecer el aspecto del parque y su uso a lo largo de todo el año. Un exceso de árboles de hoja perenne podría oscurecer demasiado el parque en invierno, momento en el que la escasa luz es un valor a proteger, y un exceso de árboles de hoja caduca daría, por el contrario, un aspecto demasiado triste.

Entre las especies de arboles, se cuentan las acacias, en especial las de tres púas, muy llamativas en invierno con sus largas vainas marrones colgando de sus copas; pinos de varias especies (halepensis, radiata y pinea); chopos y álamos; castaños de Indias, olmos y almeces; árboles del Amor, cedros, cipreses, enebros, palmeras... En su gran mayoría, árboles de gran resistencia a las condiciones ambientales frías en invierno y cálidas y secas en verano y, el resto (como los castaños de Indias) algo menos resistentes sobre todo en su juventud, pero que han sabido sacar partido del microclima creado por el resto de sus leñosos vecinos vegetales.

Monumentos

Estatua de «Mariblanca» ( Fotografía de Jesús Ropero).
  • 1949. Instalación de la estatua de Venus en forma de fuente, llamada la “Mariblanca”, que antes había adornado la plaza de Santo Domingo. Esta es una obra de la primera mitad del S. XVIII y procede del antiguo Palacio de Montesclaros.
  • 1950. Colocación de un busto en memoria de D. Fernando Palanca Fortún, alcalde que fue de Guadalajara entre 1927 y 1928, y principal responsable de la reconstrucción del canal del Henares.
  • 1960. El 26 de enero se inaugura el monumento al general Pedro Vives Vich, primer jefe y fundador de la aeronáutica española.
  • 1973. El 23 de junio se inaugura un monumento a José Antonio Primo de Rivera. Fue retirado el 23 de marzo de 2005.
  • 2001. Colocación de un monumento al capitán Barberán y al teniente Collar, héroes que fueron del vuelo transoceánico desde el aeródromo de Cuatro Vientos en 1933. El autor del monumento fue D. Antonio Sanguino.

Existe también la figura de un guerrero del que se poseen muy pocos datos, que podría ser Carlos I de España.

  • Con motivo del 150 aniversario de la inauguración del Parque, siendo alcalde D. Jesús Alique, en el pilar izquierdo de la entrada se colocó una placa que dice:
El Ayuntamiento de Guadalajara abrió al público este parque acordando que el nuevo paseo llevara el título de 'La Concordia' en testimonio de la que felizmente reina en esta muy noble y muy leal ciudad. 150 años más tarde, el Ayuntamiento de Guadalajara desea rendir un homenaje al parque y a los miles de ciudadanos que diariamente acuden a él. Guadalajara 13 de junio de 2004.

Otros temas

Qudan muchas cosas sin registrar en este artículo: los establecimientos de hostelería, como el Bar Remo o el actual Tendido Alto, la pequeña historia de la Biblioteca «Cervantes» que tuvo su sede en el Parque, los actos públicos y festejos, así como los campeonatos de petanca o bolos castellanos que se realizan habitualmente en este lugar. No las hemos recogido por ahora, pero pensamos que lo más importante de la historia y configuración del Parque de La Concordia, testigo mudo de tantos acontecimientos, parque de todos los guadalajareños, ha quedado completado.

Notas

Una primera versión de este artículo se publicó, en 2011 el sitio web de la Asociación de Jardicultura, [1] [Consulta el 26 de abril de 2011].

[1] La Carrera, famosa porque en ella se celebraban los alardes (desfiles) de los caballeros de la ciudad en la antigüedad, se denomina hoy plaza del Capitán Boixareu Rivera. Desde 1854 se llamaba plaza de Jaúdenes, en homenaje al gobernador de la provincia que había apoyado el proyecto de creación del Parque.

[2] En 1830 se había ajardinado la plaza de San Nicolas, hoy del Jardinillo, y en 1835, la de Beladíez, según refiere Pradillo y Esteban, p. [3].

[3] Es importante recordar que el proyecto del Parque formaba parte de un proyecto general de mejoras urbanas (de alcantarillado, pavimentación, ensanches, etc.) que el Ayuntamiento había aprobado el 31 de enero de 1854. En concreto esta era la actuación número 39.

Referencias

  • Archivo Municipal de Guadalajara. Especialmente el expediente 400248, sobre la construcción del Parque.
  • Pradillo y Esteban, Pedro José. Paseo de la Concordia : una historia de 150 años. Guadalajara : Ayuntamiento, 2004.
  • --- El paseo de la Concordia: historia del corazón verde de Guadalajara. Guadalajara: Aache, 2015.

Enlaces

  • Para la identificación de las especies botánicas del Parque, en la página de la Asociación de Jardicultura: [2]
  • [3] NomenPlantor : Guía de identificación de árboles y arbustos ornamentales de los parques y jardines de la ciudad de Guadalajara.


Plano de situación