Manuel Sanz Benito

De Enciclopedia de Guadalajara
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Artículo de Juan Pablo Calero Delso, bajo licencia CC By-sa petit.png
Retrato de Manuel Sanz Benito

Manuel Sanz Benito nació en Madrid en 1860 y falleció tempranamente en la misma ciudad en 1911. Catedrático de Filosofía, fue uno de los intelectuales más destacados en la España del cambio de siglo. Influido por el krausismo, fue también un destacado seguidor del espiritismo, considerando, como dijo Manuel González Soriano, que “el espiritismo es la filosofía”.

En noviembre de 1896 el profesor Luis Rodríguez Miguel cesó como catedrático de Psicología, Lógica y Ética en el Instituto de Guadalajara, siendo sustituido en la cátedra por el profesor Manuel Sanz Benito, que la ocupó hasta que en marzo de 1893 consiguió por oposición la cátedra de Metafísica de la Universidad de Barcelona.

En Guadalajara

En los pocos años que estuvo en tierras alcarreñas Sanz Benito desarrolló una actividad cultural que dejó huella en nuestra ciudad. Fue socio destacado del Ateneo Caracense, llegando a presidir la institución en 1891, y director de la Revista del Ateneo Escolar, la publicación que, con distintas cabeceras, difundió el espíritu y las actividades de los ateneístas alcarreños hasta la desaparición del centro, absorbido por el Ateneo Instructivo del Obrero. También, como nos cuenta Juan Diges Antón, concurría a la tertulia volapukista que se reunía en la rebotica de la farmacia de Francisco Fernández Iparraguirre.

Además fue el promotor de La Caridad Escolar, una sociedad benéfica fundada en 1889 en el despacho del entonces gobernador civil de la provincia, Gregorio de Mijares Sobrino, por iniciativa de Sanz Benito, que fue su primer vicepresidente, ocupando la presidencia Julián Jimeno, director de la Escuela Normal de Magisterio. Cada socio pagaba una cuota mensual que oscilaba entre uno y cuatro reales, a excepción de la condesa de la Vega del Pozo que realizaba una aportación mensual de quince pesetas, también disponía de cajas para recolectar limosnas en todas las escuelas de la ciudad excitando la caridad en los niños y, en contadas ocasiones, obtenía fondos por medio de alguna función teatral benéfica. El objetivo de La Caridad Escolar era proporcionar vestido y calzado a los alumnos de las escuelas de Guadalajara que fuesen hijos de familias trabajadoras de la ciudad y que se distinguiesen por su aplicación al estudio y su conducta ejemplar. El número de niños asistidos por esta sociedad caritativa osciló entre 20 y 60 durante la última década del siglo XIX, aunque los años en los que descendía la cifra de vecinos auxiliados se debía a la compra más abundante de bonos de pan. Manuel Sanz Benito sostenía, en El Eco de Guadalajara de 30 de junio de 1889, que se debería procurar que la caridad descendiese un poco del alto pedestal en que, como virtud, se la había puesto, para colocarla en la modesta categoría del deber, haciendo comprender al niño la obligación moral que tiene de socorrer en lo posible a sus compañeros.

Espiritista

Durante sus años en Guadalajara se convirtió en uno de los principales defensores del espiritismo en España, asistiendo a sus Congresos internacionales, publicando distintos textos y colaborando estrechamente en El Criterio Espiritista y la Revista de Estudios Psicológicos con Enrique Pastor Bedoya, tan relacionado con la provincia de Guadalajara.

Su orientación krausista y espiritista, y su participación en algún mitin republicano, le granjeó la oposición de la Iglesia Católica y de los estudiantes carlistas de la Universidad de Barcelona, que hicieron todo lo posible por impedirle que ocupase su cátedra o por sustraerle el mayor número posible de alumnos. A su llegada a Barcelona se produjeron graves disturbios en los que los estudiantes liberales, que eran mayoría en la Universidad barcelonesa, salieron en apoyo de Manuel Sanz, hasta que carlistas armados ajenos al centro docente y seminaristas católicos asaltaron los edificios universitarios. Sin el apoyo de la mayoría del claustro docente y acosado por los católicos, en enero de 1894 el profesor Sanz Benito permutó su cátedra barcelonesa por la que disfrutaba en Valladolid el también catedrático José Daurella Rull, renunciando a una plaza de superior categoría, víctima de la intransigencia católica.

En 1909 obtuvo la misma Cátedra de Metafísica en la Universidad Central de Madrid, ciudad en donde falleció dos años después.

Referencias

  • Calero Delso, Juan Pablo. Elite y clase : un siglo de Guadalajara (1833-1930). Diputación Provincial de Guadalajara : Guadalajara, 2008.
  • Diges Antón, Juan. El periodismo en la provincia de Guadalajara. Guadalajara : establecimiento Tipográfico de Pérez Cerrada, 1903.
  • Duarte, Ángel. Pere Coromines: del republicanisme als cercles llibertaris (1888-1896). Barcelona : Publicaciones de la Abadía de Montserrat, 1988.
  • Lusa Monforte, Guillermo. "El final de la soledad de la Escuela de Barcelona (1892-1899)", En: Documentos de la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona. Barcelona, 2000. p. 13-15.

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