Julián Fernández Alonso

De Enciclopedia de Guadalajara
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Artículo de Juan Pablo Calero Delso, bajo licencia CC By-sa petit.png

Julián Fernández Alonso nació en 1846 en la ciudad de Zamora, hijo de Andrés Fernández y de Joaquina Alonso, también zamoranos, pero muy pronto se trasladó a vivir a Madrid, donde empezó a trabajar como tipógrafo. Desde sus orígenes se afilió a la Federación Regional Española de la Primera Internacional, fundada en diciembre de 1868, y animó a ingresar en ella a sus compañeros de profesión y a los jóvenes aprendices a los que iba enseñando su oficio en diferentes imprentas madrileñas, entre los que destacaron Pablo Iglesias, Antonio García Quejido y Alfonso Martín Manzano.

Tuvo una relación más estrecha con Pablo Iglesias, con quien colaboró muy intensamente en la difusión del marxismo en nuestro país. Fue Julián Fernández, como secretario de su Sección de Tipógrafos, junto a José Ortiz de Zárate, tesorero de la citada sociedad, quien en 1870 avaló la solicitud de ingreso de Pablo Iglesias en la Primera Internacional; a cambio, fue el propio Pablo Iglesias el que firmó, en septiembre de 1873, la hoja de adhesión de Julián Fernández a la Asociación del Arte de Imprimir, la pequeña sociedad de tipógrafos madrileños en la que su amigo Iglesias había entrado el 4 de mayo de ese mismo año. Julián Fernández Alonso ocupó, desde 1875 hasta su marcha a Guadalajara, el cargo de Tesorero de la citada Asociación, desempeñando este cargo con una escrupulosidad y un celo extremados.

Pionero del socialismo en Guadalajara

Una imprenta de la época: máquinas de El Imparcial.

En 1875 sólo había en Guadalajara una imprenta dirigida por la familia Ruiz, asentada en la Alcarria desde los primeros años de ese siglo. Para atender sus propias necesidades, y para instruir en el oficio de impresor a algunos niños asilados en la Casa Inclusa, la Diputación aprobó una partida presupuestaria de 12.500 pesetas, repartida entre los ejercicios de 1877 y 1888, para poner en marcha su imprenta en la Casa de Expósitos de la calle Alamín. Inaugurada el 1 de julio de 1877, fue nombrado administrador Tadeo Calomarde Jiménez y regente Alfonso Martín Manzano. Cuando en 1878 se ampliaron las instalaciones hubo que contratar operarios y, al no encontrarlos en la provincia, recurrió Alfonso Martín a sus amigos madrileños: Julián Fernández Alonso y Enrique Burgos.

En la primavera de 1879 se celebraron las primeras reuniones que tenían como objetivo la fundación de un partido obrero de ideología marxista; nacía así el PSOE como fruto de una determinación muy prematura porque, en palabras de Juan José Morato, entonces sólo había un puñado de amigos en Madrid, otro en Barcelona, y menos aún que un puñado en Guadalajara, éstos, tipógrafos amigos de Iglesias procedentes de Madrid. Así, de la mano de Julián Fernández Alonso, Guadalajara tuvo un evidente protagonismo en la articulación del socialismo español.

En 1882 este pequeño núcleo de tipógrafos socialistas agrupó a los trabajadores de artes gráficas de la capital de la Alcarria, primero como una Subsección de la Asociación del Arte de Imprimir de Madrid y, a partir de la constitución de la Federación Tipográfica, formaron una Sección propia de la que Tomás Gómez fue su presidente, Ligorio Ruiz era su secretario y Julián Fernández Alonso ocupaba el cargo de tesorero.

Julián Fernández se casó con Bibiana Martínez Sanz, natural del pueblo alcarreño de Archilla, con la que tuvo seis hijos (Alfonso, Andrés, Julio, Alfonso, María y Julián) de los que fallecieron tempranamente los dos primeros. En Guadalajara, primero se instalaron en la calle del Arrabal del Agua y, más adelante, residieron en el piso principal del número tres de la calle Cardenal González de Mendoza. Y en ese domicilio, a las nueve de la mañana del 2 de Enero de 1887, moría Julián Fernández sin recibir asistencia médica. En El Socialista se publicó una sentida necrológica de aquel valiente soldado del ejército obrero. La Diputación acordó conceder a Doña Bibiana Martínez, viuda del cajista que fue de la Imprenta de la Provincia D. Julián Fernández Alonso, el importe del haber de una mensualidad del finado, en concepto de paga de tocas, por los buenos servicios prestados por aquel y la pobreza absoluta de su familia. Como sostiene Morato, no cabe duda que, por su conducta ejemplar, aquel pionero del socialismo tenía la simpatía de lo mejor de Guadalajara.

Referencias

  • Calero Delso, Juan Pablo (2008): Élite y clase. Un siglo de Guadalajara (1833-1930). Guadalajara: Diputación Provincial.
  • Morato, Juan José (1977): Pablo Iglesias educador de muchedumbres. 3ª ed. Barcelona: Ariel.