Hispano-Aircraft

De Enciclopedia de Guadalajara
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Artículo de Pedro José Pradillo y Esteban, bajo licencia CC By-sa petit.png
La Hispano Aircraft. Fachada principal del proyecto de Francisco Unanue (1919). (Archivo Municipal de Guadalajara.)

El 21 de julio de 1917 se inscribía en el Registro Mercantil de Madrid La Hispano, S.A., Fábrica de Automóviles y Material de Guerra, una sociedad que durante dos décadas situaría a Guadalajara entre los centros fabriles más importantes dedicados al desarrollo de la industria automovilística y aeronáutica de toda Europa.

La construcción de aeronaves fue uno de los primeros objetivos de los creadores de la nueva sociedad; tal es así, que el consejo de administración de La Hispano-Suiza acordó el traslado de la maquinaria y trabajadores de la Compañía Española de Construcción de Aeroplanos (CECASA) de Santander a Guadalajara en 1918. Aquí, y bajo la dirección de Eduardo Barrón abordarían la construcción de un prototipo diseñado por ese capitán de Ingenieros para participar en el concurso convocado por la Aeronáutica Militar Española para la adquisición de este tipo de aparatos.

Después del fracaso en esa tentativa, en junio de 1919 se registraba en Madrid una nueva sociedad, integrada por La Hispano de Guadalajara y la británica The Aircraft Manufacturing Company Ltd. (AIRCO), que se ocuparía de la fabricación de los modelos AIRCO DH-6 y DH-9, y todo aquello que se relacionase con aparatos para la navegación aérea. Nacía así La Hispano Aircraft, cuya singladura se prolongó hasta el 31 de diciembre de 1925.

Talleres y oficinas

Taller de Montaje de la Sección de Aviación. Fotografía de José López (c. 1930). (CEFIHGU)

Después de constituida la nueva empresa, el 7 de enero de 1920 Francisco Aritio presentó un proyecto ante el Ayuntamiento para la construcción de otras naves industriales en los terrenos que La Hispano poseía en La Regalada, a continuación (a 60 metros y próximas a las vías del tren) y con la misma orientación del complejo fabril levantado en 1917.

La instalación, diseñada por el ingeniero Francisco Unanue, tenía una superficie total de 5.824 metros cuadrados, como resultado de unir tres bloques diferenciados: Talleres, Barracones y Locales, que alcanzaban una longitud de 104 metros de largo por 56 de ancho. La primera unidad, la de Talleres, se emplazaba en el centro de la instalación, resolviéndose su ejecución con la sucesión de 7 naves diáfanas con cubierta de sierra con faldones paralelos al flanco menor; aquí, y con huecos a la fachada oriental, se diferenciaba una construcción de dos alturas y siete metros de luces para oficinas y almacenes.

La segunda, los Barracones con una planta de 1.680 metros, se entestaba a los Talleres por su frente norte. En estos Barracones se diferenciaba en altura un cuerpo central que superaba a los laterales en 2 metros. Al igual que la unidad anterior, la cubierta se resolvía con estructura de cerchas metálicas e iluminación cenital.

La tercera, los Locales, se separaban de la unidad de Talleres por un patio cerrado de unos 1.568 metros cuadrados de superficie. Aquí, se alzaba una construcción de pequeñas dimensiones (de 6 metros de fondo por 20 de longitud) y dos alturas en la que se habría una puerta de acceso de 4 metros de luces. Este edificio cumpliría en planta baja las funciones de portería y vestuarios y, en la principal, de vivienda.

Los planos y memoria de este proyecto se conservan en el Archivo Municipal de Guadalajara, así como la documentación para instalar un anuncio publicitario junto a la carretera de Marchamalo. Una sencilla obra solicitada el 13 de febrero de 1920 por Juan Antonio Hernández Núñez, entonces director de los talleres de La Hispano.

La factoría contaba además con un aeródromo anejo que, en un primero momento, consistía en un simple campo provisto de una tienda de campaña de lona de grandes dimensiones. Más tarde, el 19 de abril de 1927, el Pleno del Ayuntamiento daría su conformidad a la licencia de obras solicitada por La Hispano para construir un hangar permanente en las mediaciones de los talleres de la Aircraft. También ese año el Aeródromo de La Hispano se convirtió en sede de la Escuela de Transformación de Pilotos del Ejército.

Las dependencias diseñadas por el ingeniero Francisco Unanue fueron demolidas en el último cuarto del siglo XX, para sobre su solar y sobre los terrenos del aeródromo construir nuevas factorías con acceso desde la avenida de Cristóbal Colón.

Efímero vuelo

Auto de puesta en marcha de la Escuela de Transformación de Aviación en Guadalajara (1927). (Fotografía de Francisco Goñi publicada en La Esfera.)
Oficial de pruebas ante un avión AIRCO DH-9 en el aeródromo de La Hispano (c. 1927). (Colección particular.)

Una Real Orden del 15 de noviembre de 1920 reconocía a La Hispano bajo la protección del Estado y, según las condiciones de la Ley de 2 de marzo de 1917, su producción bajo la supervisión de la Inspección del Centro Electrotécnico y de Comunicaciones de Ingenieros Militares. Para la realización de los trabajos de control y de los vuelos de pruebas con los aparatos terminados, en agosto de 1921, fueron destinados a esta capital más de treinta oficiales de aviación del Ejército Español.

En abril de 1922, y después de clausurar el Curso de Pilotos de Aeronáutica, don Alfonso XIII cursó visita oficial a La Hispano, S.A. Fábrica de Automóviles y Material de Guerra, donde, tras reconocer todos los departamentos, «examinó más de cuarenta camiones recientemente construidos, y después pasó a la sección donde se construyen los aparatos de aviación.» (Flores y Abejas, 23 de abril de 1922).

Antes de 1924 estarían disponibles para la Aeronáutica Militar Española veinticinco aviones DH-6 y cuarenta DH-9 construidos en Guadalajara bajo la dirección del capitán de Ingenieros Luis Ocariz, y el control del capitán Vicente Roa Miranda, más tarde director de la factoría.

El 31 de diciembre de 1925 se disolvía La Hispano Aircraft, pasando todos sus activos a La Hispano, S.A. Fábrica de Automóviles y Material de Guerra. Esta sociedad continuaría con la fabricación, bajo licencia, de los AIRCO DH-9 (se montarían cerca de trescientos) y con los trabajos de mantenimiento de los DH-4 y DH-6 propiedad del Ejército Español. De estos aviones, diseñados por el británico Geoffrey de Havilland (de aquí la denominación «DH») para la compañía AIRCO, el más antiguo era el DH-4. Se trataba de un bombardero biplano biplaza fabricado durante la Primera Guerra Mundial, entre 1916 y 1917, para nutrir las escuadrillas de Royal Air Force. Un año más tarde, en 1918, comenzó la producción en Gran Bretaña del DH-6, que, a diferencia del anterior, lo era de entrenamiento primario para el Royal Flying Corps durante aquel conflicto bélico. El último de esta generación sería el bombardeo DH-9 que, como aquellos, estaba fabricado con estructura de madera y envoltura de lona. También en todos ellos era característica la disposición del tubo de escape que partía verticalmente desde el motor Rolls-Royce Eagle y culminaba por encima del ala superior, delante de la cabina del piloto.

Durante estos años La Hispano abordó otros proyectos aeronáuticos, aunque con escasa fortuna. Por ejemplo, es preciso señalar el fracaso en 1923 del prototipo Hispano-Albatros, o el del Potez-25. Este último había creado una enorme expectativa de empleo en Guadalajara para el bienio 1925-1927.

A comienzos de 1931 FIAT Hispania se hizo con el control y propiedades de La Hispano para fabricar un nuevo utilitario: el Hispano-514; no obstante, La Hispano-Suiza mantendría bajo contrato de alquiler los talleres de la sección de aviación para la producción de motores y aeronaves. A partir de ese momento, y hasta el comienzo de la Guerra Civil, se construirían, entre otros modelos, el Hispano-Nieuport 52, el Hispano E-30, y el Hispano-Suiza E-34.

Bibliografía

  • Elices Marchamalo, Esperanza. "La industria en Guadalajara durante la dictadura de Primo de Rivera", en Actas del I Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, Alcalá de Henares, 1988, p. 197-204.
  • González Gascón, Álvaro. "Guadalajara 1896-1936, adelantada de la Aeronáutica Española", en Actas del VII Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, Guadalajara, 2001, p. 463-487.
  • Lage, Manuel. Hispano Suiza, 1904-1972 : hombres, empresas, motores y aviones / Manuel Lage ; con la colaboración de S.J. Sánchez Renedo y M. Viejo. Madrid : LID, 2003.
  • Nadal, Jordi. "La Hispano de Guadalajara (1917-1936), hijuela no deseada de la barcelonesa Hispano-Suiza". En: Impulsos e inercias del cambio económico : ensayos en honor a Nicolás Sánchez-Albornoz / Rafael Anes... [et al.]. [Valencia : UNED, DL 2004, p. 273-290.
  • Pradillo y Esteban, Pedro José. Hispano-514 : el automóvil y la industria en Guadalajara (1917-1936). Guadalajara : Patronato Municipal de Cultura, 2011.