Familia Dávalos Sotomayor

De Enciclopedia de Guadalajara
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Artículo de Félix Salgado Olmeda, bajo licencia CC By-sa petit.png
Escudo de la familia Dávalos Sotomayor (Palacio de Dávalos, Guadalajara).

Una de las familias más prestigiosas de la ciudad de Guadalajara en los siglos XVI y XVII fue la familia Dávalos Sotomayor, de hidalgos, letrados, regidores y señores de vasallos, hasta enlazar, ya a principios del siglo XVIII, y por rama femenina, con sendas casas tituladas de la nobleza media.


Orígenes

Los Dávalos eran descendientes de la familia guadalajareña de los Carrión, caballeros y regidores en la segunda mitad del siglo XV, pero al casar el regidor Alonso de Carrión con María Dávalos, hija de un regidor de Murcia, la familia cambió su apellido, por el de la madre, quizá más prestigioso.

El vástago varón, Fernando o Hernando Dávalos Carrión accedió a estudios universitarios, licenciándose en leyes en la Universidad de Salamanca a principios del siglo XVI, y se afincó en Valladolid, cerca de la Real Chancillería, en el ejercicio de su profesión. Casó con Catalina de Sotomayor, nieta del regidor de Guadalajara y procurador en las Cortes de 1480 Pedro Páez de Sotomayor, miembro de un linaje del patriciado urbano del periodo de los Reyes Católicos, viviendo Catalina largas temporadas en Guadalajara, adquiriendo ambos un importante patrimonio rural en los lugares de Taracena, Aldeanueva, Centenera y Centeneruela, y un amplio palacio urbano, comprado al Príncipe de Mélito, según Francisco Layna Serrano: el hoy muy restaurado palacio de Dávalos, sede actual de la Biblioteca Pública Provincial.

De entre los hijos de Fernando y Catalina destacan Antonio Dávalos, militar que moriría en América, y sobre todo el también licenciado Hernando Dávalos Sotomayor que es el miembro de la familia que realizó, durante el reinado de Felipe II, la mejor carrera burocrática profesional y el proceso de ascenso social más importante. Ambos hermanos consiguieron una ejecutoria, un documento probatorio de su hidalguía en 1558.


Hernando Dávalos Sotomayor

El licenciado Hernando Dávalos Sotomayor, quizá tras pasar por Roma, como algún documento da a entender, ocupó una plaza de oidor en la Chancillería de Valladolid, y de ahí, pasó a ser oidor y jurista del Consejo Real y de la Contaduría de Hacienda en los años 60, al servicio del secretario de Felipe II, Francisco Eraso, y dentro de la clientela del Príncipe de Mélito. Casado con Doña María Buitrón y Rojas, hija de otro letrado, en 1566 fue elegido procurador en las Cortes de Madrid por la ciudad de Guadalajara, junto con el regidor Alvear, y al año siguiente pasó a Italia, hasta 1574, siendo nombrado lugarteniente o presidente de la Cámara de la Sumaria del reino de Nápoles, dependiente del Consejo de Italia, un importantísimo cargo equiparable a presidente de un Tribunal de Cuentas de dicho reino, justo en el periodo en que Mélito fue virrey de Nápoles. Posteriormente fue nombrado visitador general y regente de la Vicaria de Nápoles. De seguro que estos cargos multiplicaron la fortuna familiar, y con la que, ya de vuelta en España, fundó con su testamento un mayorazgo en 1575 compuesto mayoritariamente por juros, ampliando el vínculo fundado por su madre en cabeza de su fallecido hermano Antonio, que él heredó. Falleció ese año de 1575.


Descendientes

De entre sus hijos destacan Franciso Dávalos Buitrón, regidor de Gudalajara entre 1583 y 1588, que compró el señorío de la villa de Archilla el 21 de febrero de 1594 a la viuda del doctor y regidor de Guadalajara Juan Hurtado, y que heredó su hermano Alonso Dávalos Buitrón, tercer señor de Archilla y regidor, asimismo, entre 1603 y 1619. Un hijo de éste, Fernando Dávalos Sotomayor y Zúñiga fue el cuarto señor de Archilla, y casó con Petronila Mazo de la Vega, hija de un regidor de Madrid y consejero de Hacienda, que aportó otros mayorazgos. La familia Dávalos ya residiría en la Villa y Corte definitivamente, viniendo a su palacio de Guadalajara en contadas ocasiones. Los hijos de ambos fueron Francisco Domingo Dávalos, quinto señor de Archilla, que estuvo al servicio del valido Don Juan José de Austria, bastardo de Felipe IV, y Fernando Dávalos, que pasó a América, ambos caballeros de Calatrava y Santiago respectivamente en 1663 y 1667.

Finalmente serían las dos hijas del caballero Francisco Domingo Dávalos, quinto señor de Archilla las que casaron con sendos miembros de la nobleza titulada, si bien de tipo medio y nombramiento reciente: doña María Josefa Dávalos, sexta señora de Archilla con el primer marqués de Villatoya, en segundas nupcias, y doña Petronila Dávalos con el regidor de Guadalajara entre 1702 y1708, José Antonio de Torres Morales, primer vizconde de Irueste y luego marqués de Villamejor, defensor de la causa del pretendiente austracista Archiduque Carlos de Austria en la Guerra de Sucesión Española (1704-1714), con quien fue a Austria hasta su amnistía y vuelta en 1724.

Los Dávalos poseyeron, como descendientes de los Carrión, capilla y enterramiento propio en la iglesia del Convento de San Francisco de Guadalajara.

Referencias

  • Layna Serrano, Francisco (1942). Historia de Guadalajara y sus Mendozas en los siglos XV y XVI. Guadalajara : Aache, 1993-1996, tomo IV, p. 26.
  • Salazar y Castro, Luis de (1697). Historia genealógica de la Casa de Lara. Madrid : Imprenta Real, vol. III, p. 287.
  • Salgado Olmeda, Félix. "La evolución de un linaje : los Dávalos Sotomayor, letrados, hidalgos, regidores, señores de vasallos : siglos XVI al XVIII", Wad-al-Hayara, n. 31-32, 2004-2005, p. 31-43-