Enrique Pastor Bedoya

De Enciclopedia de Guadalajara
Saltar a: navegación, buscar
Artículo de Juan Pablo Calero Delso, bajo licencia CC By-sa petit.png
El espiritista Enrique Pastor Bedoya

ENRIQUE PASTOR BEDOYA fue diputado electo por la circunscripción única de la ciudad de Guadalajara y su provincia en las Cortes del rey Amadeo I de Saboya en 1872. Su afinidad con Guadalajara tenía raíces familiares; su padre, Luis María Pastor Copo, ejerció como abogado en Brihuega y allí contrajo matrimonio emparentando con la poderosa familia briocense de los Bedoya, lo que le llevó a ocupar el escaño por Brihuega en el Congreso en 1846, 1850, 1851, 1853 y 1857. La influencia del padre de Enrique Pastor en La Alcarria fue tan notable que Benito Pérez Galdos dice en el tomo titulado Narváez de sus Episodios Nacionales: “Hablamos en seguida de Brihuega, donde toda la fuerza es de D. Luis María Pastor”. En 1872, con la provincia como único distrito electoral, Luis María Pastor Copo representó a Guadalajara en el Senado y su hijo Enrique en el Congreso.

Enrique Pastor Bedoya Nació en Madrid el 29 de diciembre de 1833 y falleció en Huesca el 5 de diciembre de 1897. Realizó estudios de Economía, como su padre que fue muy brevemente ministro de Hacienda, e inició una larga carrera de funcionario, preferentemente en destinos económicos, incluso en el extranjero, ocupando en sus últimos años el puesto de interventor de Hacienda en Barcelona. A raíz de una profunda reforma legislativa en la regulación de los Bancos de Ultramar en 1878, Enrique Pastor Bedoya promovió la fundación de un Banco privado en Puerto Rico, pero el proyectó se frustró por el escaso apoyo institucional y por la falta de respaldo económico para la empresa.

Escribió algunas obras de ficción poco conocidas, como La dote de Margarita, pero destacó como traductor de numerosas obras de Xavier de Montepin (Su alteza el amor, La gitana, Blanca de Prestes o los amores de provincia…), de Adolphe Belot (La señorita Vitel y la señorita Lelievre, Las fugitivas de Viena, El artículo 47…) y de otros autores franceses, en general, como los citados, famosos escritores de folletines un punto escandalosos para su época.

Espiritista

Sin embargo, fue mucho más conocido por su seudónimo, Alverico Perón, con el que escribió numerosos libros, folletos y artículos en defensa del espiritismo, hasta el punto de que es considerado el introductor de las ideas espiritistas en España junto a José María Fernández Colavida. En la necrológica que le dedicó la revista espiritista La Revelación, de Alicante, en enero de 1898 se puede leer: “Fue uno de los más entusiastas espiritistas de la primera hora y contribuyó poderosamente a la divulgación del Espiritismo desde el año 1858 en que la sublime luz de tan regeneradora creencia, iluminó su espíritu con resplandores inextinguibles”.

Enrique Pastor se dio a conocer en 1861 con su Carta de un espiritista, obra pionera criticada por Marcelino Menéndez Pelayo en su Historia de los heterodoxos españoles, aunque éste la adjudica a un autor francés por haber sido firmada por Pastor Bedoya con su seudónimo de Alverico Perón. En 1868 dio a la imprenta su libro La fórmula del espiritismo y todavía en 1902, ya fallecido Enrique Pastor, se editó el Manual del magnetizador práctico con traducción firmada por Alverico Perón.

En 1867 proyectó publicar una revista espiritista, lo que se reveló imposible por la férrea censura eclesiástica. Pero a principios del año siguiente salió en Madrid el primer número de El criterio que se proclamaba Revista quincenal científica, pero que, a partir de la Revolución Gloriosa de septiembre de ese mismo año, pasó a llamarse El Criterio Espiritista, revelando su auténtica orientación. Fue dirigida por Enrique Pastor Bedoya hasta 1872, cuando cedió su responsabilidad por haber sido elegido diputado por Guadalajara. Durante los últimos años de su vida dirigió en Barcelona la Revista de Estudios Psicológicos, que era la publicación decana de la rica prensa espiritista española del momento.

Referencias

  • Calero Delso, Juan Pablo y Sergio Higuera (2008). Historia contemporánea de la provincia de Guadalajara (1808-1931). Guadalajara : Bornova, 2008.
  • Román Collado, Rocío (2003). La Escuela economista española. Cádiz : Universidad.
  • Santiago de Curet, Annie (1989). Crédito, moneda y bancos en Puerto Rico durante el siglo XIX. Río Piedras: Editorial de la Universidad de Puerto Rico.