Antonio Altadill Teixidó

De Enciclopedia de Guadalajara
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Artículo de Juan Pablo Calero Delso, bajo licencia CC By-sa petit.png
Antonio Altadill Reixidó
Cubierta del libro Garibaldi en Sicilia, de Antonio Altadill

ANTONIO ALTADILL TEIXIDÓ fue un notable político y escritor que ocupó el Gobierno Civil de Guadalajara durante la Primera República.

Nació en la localidad tarraconense de Tortosa en 1828 y falleció en Barcelona en 1880. Aunque comenzó los estudios de Derecho, nunca los terminó, al sentirse más atraído por sus dos grandes vocaciones: la escritura y la política. Hijo de su tiempo, representa magníficamente a esa pequeña burguesía decimonónica para la cual la cultura era una vía de acción política, en la misma medida en que la política era una herramienta de promoción cultural, una simbiosis que se resume en la dedicatoria que el propio Antonio Altadill puso al frente de su alegoría teatral Lágrimas y laureles: "A Juan Prim. El último de los poetas, al primero de los soldados catalanes".

Gobernador civil de la provincia de Guadalajara

De ideas democráticas, fue un periodista de combate; en Madrid fundó y dirigió El Pueblo y fue redactor de La Soberanía Nacional. Residió en la capital del reino durante el Bienio Progresista (1854-1856); de vuelta a Barcelona, fue redactor de La Discusión y El Cañon Rayado y, al comenzar el Sexenio Revolucionario (1868-1874), se incorporó a la redacción de El Estado Catalán, un periódico federal animado por Valentí Almirall. Plenamente identificado con el republicanismo, tras la proclamación de la República, el 11 de febrero de 1873, fue nombrado gobernador civil en las provincias de Guadalajara, primero, y de Murcia, después.

Altadill fue uno de los escritores catalanes más destacados del siglo XIX. Como novelista, con su nombre o bajo el seudónimo de Antonio de Padua, escribió una treintena de textos de temática muy variada (Los enamorados, La semilla del bien, etc.), sobre todo novelas de ambiente bíblico que le dieron gran popularidad. En otras de sus obras dejó constancia de su ideario progresista y de su militancia republicana, como ocurre en Barcelona y sus misterios (1860), en donde mezcla retazos biográficos,que es, seguramente, su obra más conocida. También completó y editó en 1859 La bandera de la muerte, obra dejada inconclusa por su autor, Víctor Balaguer.

Asimismo, redactó en prosa varios textos de contenido político como Garibaldi en Sicilia o la unidad italiana y La monarquía sin monarca. Su teatro se enmarca en una temática costumbrista y social, con dramas como Jorge el artesano, escrita en 1854 en colaboración con Enrique Pérez Escrich, o de exaltación política, como La voz de España, que subtitula “Loa patriótica original y en verso”.

Aunque federalista, siempre escribió en lengua castellana, pues su personalidad combativa le alejaba del movimiento de la Renaixença, que era fiel reflejo literario de un nacionalismo catalán romántico y, a veces, conservador.

Bibliografía

  • Calero Delso, Juan Pablo y Sergio Higuera. Historia Contemporánea de la Provincia de Guadalajara (1808-1931). Guadalajara: Bornova, 2008.