Anselmo Antonio Fernández

De Enciclopedia de Guadalajara
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Artículo de Juan Pablo Calero Delso, bajo licencia CC By-sa petit.png

Diputado por Guadalajara, 1820.

Datos biográficos

No conocemos muchos datos de la vida privada de Anselmo Antonio Fernández. Sabemos que fue cura párroco de la localidad alcarreña de Usanos, muy próxima a la ciudad de Guadalajara y que entonces dependía del arzobispado de Toledo. En los años en los que regentaba su iglesia parroquial, contaba el pueblo con unos doscientos vecinos, en su mayor parte agricultores y ganaderos, según explicaba el propio Anselmo Antonio Fernández en un informe que redactó el 26 de octubre de 1822, poco después de cesar en su actividad parlamentaria, y que estaba destinado al Arzobispo de Toledo. El trabajo de atender la parroquia era excesivo para él y en determinados periodos litúrgicos y en las fechas más señaladas debía recibir ayuda de un sacerdote auxiliar.

No contaba con otros recursos que los que le ofrecía la parroquia de Usanos, que poseía algunas casas y tierras valoradas en 42.550 reales y, aunque no disponía de censos agregados, disfrutaba de algunos predios por los que percibía nueve fanegas de trigo anuales y por los que satisfacía una contribución territorial anual de 56 reales y 4 maravedís, además de cumplir la obligación de decir unas misas cantadas y rezadas en sufragio de los donantes.

Los beneficios de la parroquia no eran escasos. Obtenía anualmente rentas de copias, de primicias y de privativos, por un valor total de 214 fanegas de trigo, 87 fanegas de cebada, 40 fanegas de centeno y 4 fanegas de avena, además de seis celemines de garbanzos, 30 reales de leche y 1.800 reales.

Elección y actividad parlamentaria

Anselmo Antonio Fernández fue elegido diputado en las primeras elecciones celebradas en el Trienio Liberal, según la Constitución de Cádiz que tras el pronunciamiento de Rafael del Riego fue puesta de nuevo en vigor. Los comicios se celebraron con un sistema electoral indirecto en junio de 1820, una vez consolidado el régimen constitucional, y contaron con la presencia de muchos de los diputados que habían ocupado un escaño en las Cortes de Cádiz. No fue el caso de la circunscripción de Guadalajara, donde los dos parlamentarios eran ajenos a la cámara anterior.

Sí es muy significativo que en esta ocasión dos de los tres diputados electos fuesen clérigos: el citado sacerdote Anselmo Antonio Fernández y el canónigo Vicente García Galiano, lo que ya había sucedido en 1810, con los religiosos Andrés Esteban Gómez y José de Roa y Fabián, y que se repetiría en 1822 con el presbítero Miguel Atienza.

Anselmo Antonio Fernández fue elegido diputado suplente, pero la muerte del congresista Ramón Mariano Martínez le permitió ocupar su escaño en el Congreso. Presentó sus poderes el 14 de noviembre de 1820 y juró su cargo el 25 de febrero del año siguiente, cesando en sus funciones parlamentarias el día 14 de febrero de 1822. Perteneció a las Comisiones de etiqueta para informar a Fernando VII de la solemne apertura de las Cortes y a la encargada de llevar al monarca la respuesta del Congreso de los Diputados a su discurso de apertura de las sesiones parlamentarias.

Como no podía ser de otra manera, fue un diputado especialmente activo y preocupado por los asuntos eclesiásticos; así intervino con motivo del dictamen sobre el Obispo de Tarazona, que era por entonces Jerónimo Castellón Salas, sobre el repartimiento del medio diezmo y primicia y, por último, sobre la beneficencia. No rehuyó, sin embargo, asuntos de alto interés político, participando en los debates sobre la Hacienda pública, el Código Penal, el reglamento interno de las Cortes o la ley de caza.

Quizás su participación más destacada sea la que le llevó a intervenir en el debate sobre la división administrativa del territorio y el establecimiento de nuevos límites provinciales. El Señorío de Molina de Aragón y sus zonas limítrofes fueron objeto de pugna y discusión entre los diputados aragoneses, que proponían que la mayor parte de esa comarca se integrase en la provincia de Calatayud, y Anselmo Antonio Fernández, que solicitaba que, por el contrario, los límites de la demarcación de Guadalajara incluyesen algunos territorios vecinos al Señorío, como Orihuela del Tremedal (Teruel) o determinadas localidades de la provincia de Calatayud, establecida por entonces, según expuso en un discurso que pronunció el 21 de octubre de 1821.

Referencias

  • Archivo del Congreso de los Diputados. Serie documentación electoral: 6, nº 15.
  • Burgueño rivero, Jesús. "El origen de la fragmentación provincial de Aragón : la pugna por la capitalidad altoaragonesa". Argensola : Revista del Instituto de Estudios Altoaragoneses. n. 10 (1996), p. 53-80.
  • Diccionario biográfico de parlamentarios españoles : 1820-1854. Madrid : Cortes Generales, 2012. ISBN: 978-84-7943-429-8.
  • Fernández Collado, Ángel. Las rentas del clero en 1822: Arzobispado de Toledo. Toledo : Instituto Teológico San Ildefonso : Diputación Provincial de Toledo, 2005.